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La figura del tesorero de empresa, nacida en los años 70 tras la crisis del petróleo y el aumento vertiginoso de los tipos de interés, se ha caracterizado durante mucho tiempo por los procesos manuales y limitado a ciertas tareas bien definidas como el control de las comisiones bancarias o la compensación entre cuentas. Hoy en día, el tesorero desempeña un papel de asesoramiento, más próximo a los centros de decisión, apoyando la globalización, las decisiones estratégicas de financiación y la gestión del riesgo.

Se ha transformado en un tesorero 3.0: experto, negociador con los bancos y, en ocasiones, gestor de proyectos. Se ha convertido, fundamentalmente, en un personaje clave de la dirección financiera, centrando su actividad en torno a la creación de valor dentro de la empresa mientras encara decididamente el futuro.

Tradicionalmente, las ventas y el marketing eran el motor y la prioridad en las estrategias de desarrollo de las empresas. Posteriormente, las direcciones financieras cobraron un peso determinante con la aplicación del principio de que el control de los costes tiene tanta importancia como el rendimiento comercial propiamente dicho. Flanqueando las direcciones comerciales y financieras, el tesorero se convierte en el tercer elemento clave que garantiza la competitividad y la durabilidad de la empresa. Y, dado que su función resulta primordial, las soluciones de Cash Management en modo SaaS se ajustan particularmente bien a esta labor.

Según el gabinete Markess International, «en 2014, el 42 % de las empresas ya recurren al SaaS». Para IDC, «las compañías apuestan por el SaaS porque la implementación es más rápida, no es necesario adquirir ni mantener el material y las actualizaciones son más sencillas». Y, evidentemente, los tesoreros de empresa son sensibles a estos argumentos. Sin embargo, y a pesar de los numerosos beneficios del SaaS, muchas de las ideas que se reciben inciden en su coste, implantación y seguridad.

Hasta ahora, el tesorero mostraba su desconfianza en relación con el alojamiento exterior de los datos y su disponibilidad sin interrupciones. Por el contrario, el entorno SaaS garantiza una seguridad y fiabilidad superiores. Muchas empresas no cuentan con protocolos de protección, duplicado, seguridad e integridad de sus servidores y herramientas de almacenamiento, ni con sistemas de doble autentificación acordes a la sensibilidad de sus datos. El enfoque SaaS también se ocupa de la dirección informática y operativa de las exigencias de instalación y actualización de las versiones (actualización de la infraestructura hardware, reconfiguración, formación, etc.), así como de la coherencia (garantizar que todos los usuarios de cada una de las instalaciones y filiales utilicen bien las mismas versiones).

Desde su aparición, los programas de gestión de tesorería han ido evolucionando poco a poco y hoy en día ofrecen herramientas muy sofisticadas. Las nuevas tecnologías presentan múltiples oportunidades para trabajar de manera diferente y más eficaz, reduciendo así los costes mientras se mejora la seguridad de los datos. El enfoque SaaS permite compartir los mismos datos y las mismas herramientas de entrada, procesamiento y presentación de informes, independientemente del lugar geográfico. Los accesos web garantizan su disponibilidad a cualquier hora en cualquier lugar del mundo.

La armonización de herramientas y procesos se ve simplificada en el seno de grupos geográficamente descentralizados. Esto permite homogeneizar los recursos financieros controlando la tesorería de las distintas entidades, pero también optimizar el efectivo disponible. A nivel de grupo, la supervisión y control se ven simplificados, mientras que en lo que respecta a las filiales, se produce una mejora de las relaciones con los bancos.

El éxito de las soluciones SaaS entre los tesoreros de empresa, así como entre otras muchas funciones, se confirma. Se trata de un movimiento profundo ligado a los beneficios y a la simplificación de uso de los servicios a demanda.

Para el tesorero que debe organizar su labor, controlar, calcular, informar y desarrollar una estrategia de inversiones, así como gestionar los riesgos, todo ello adaptando su sistema de información al resto de procesos de la empresa, la gestión de la tesorería en modo SaaS resulta indispensable.

 

Pierre Bouaziz  Darmon – Altin Solutions