Bitcoin
Evana Fernandez No hay comentarios

Tal y como lo adelantamos con nuestro artículo sobre las Tendencias de Gestión de Tesorería para el 2018, el Bitcoin puede estar expuesto este año a lo que es: una marca y no una moneda.

Sí, bitcoin es real y es un activo financiero legítimo, como cualquier producto.

Utilizamos la palabra “producto” porque así es cómo se comporta esta criptomoneda en concreto.

Se han hecho muchas comparaciones con el oro, lo cual es razonable porque el valor de bitcoin no proviene de ningún uso funcional.

Su precio está determinado totalmente por la oferta y la demanda, combinado con una buena medida de euforia.

Pero aquellos que piensan (o quizás esperan) que la burbuja de bitcoin vaya a explotar instantáneamente van a recibir una lección de humildad por el desarrollo del mercado de derivados de bitcoin, introducido recientemente por el CBOE (Chicago Board Options Exchange) y aún más recientemente por el CME (Chicago Mercantile Exchange).

Están tratando los futuros de bitcoin como los de cualquier otro activo financiero.

Las posiciones se ajustan diariamente y las ganancias y pérdidas se reconocerán como beneficio consecuentemente (lo cual constituye una desviación de uno de los privilegios de los que los usuarios de bitcoin han disfrutado: estar fuera del alcance del Servicio de Impuestos Internos).

Una oferta limitada

La oferta limitada de bitcoin fue el motor inicial de su valor derivado.

Bitcoin fue acogido por un número muy pequeño de individuos, y su rareza ayudó a impulsar su precio a los cientos de dólares por unidad que vimos hace unos años.

Desde entonces, la dinámica del mercado lo ha conducido a niveles inesperados. Sin embargo, el simple hecho de que la oferta sea tan restringida —y se espera que se mantenga estable en el futuro— sugiere que solamente una reducción importante de la demanda explote la burbuja.

Ahora bien, la oferta limitada es lo que perjudica realmente la adaptabilidad de bitcoin como moneda virtual legítima.

Incluso la utilización de unidades fraccionarias no proporciona lo suficiente a bitcoin como para satisfacer las necesidades financieras personales o comerciales principales.

No existe suficiente bitcoin como para facilitar ni siquiera un 1 por ciento de la actividad diaria de pago P2P o B2B.

La naturaleza excepcional de bitcoin impulsa tanto su éxito (en términos de dólares) como su fracaso como moneda principal, para lo cual nunca fue diseñado en principio.

Bitcoin’s Blockchain

Muchos tecnólogos han argumentado que la parte más interesante de bitcoin es la tecnología de cadena de bloques que lo respalda. Y tienen razón.

La cadena de bloques (blockchain), que ha evolucionado hasta formar parte de un movimiento de registro repartido, ofrece ventajas interesantes frente a la tecnología existente de intercambio de información, incluso en finanzas y tesorería.

La capacidad de actualizar simultáneamente a todos los participantes de una transacción, o transacciones, ofrece un nivel de no rechazo con el que los equipos de tesorería han soñado desde su mundo de envío de pagos, especialmente cuando buscan evitar las redes bancarias de pago tradicionales.

Pero el Blockchain que soporta el bitcoin no fue construido para grandes volúmenes.

Los distintos informes delimitan un rendimiento máximo de 6 ó 7 transacciones por segundo (Transaction Processing System – TPS), lo cual es minúsculo comparado con los procesadores de tarjetas que gestionan varios miles de TPS de forma rutinaria.

Básicamente bitcoin no fue diseñado para soportar el volumen de actividad necesario para ser un conducto legítimo de transacciones financieras.

Entonces, ¿qué es lo interesante de bitcoin?

Bitcoin fue la primera moneda virtual popular.

Antes de bitcoin, criptomoneda no era una palabra, y actualmente es un término reconocido que (casi) todo el mundo entiende.

El hecho de si las criptomonedas remplazan a las monedas de curso legal o no reduce su función creciente en el comercio electrónico, incluso para los pagos transfronterizos en los que los tecnofinancieros más especializados en pagos concentran actualmente sus esfuerzos.

Será más interesante observar el efecto en el bitcoin cuando otras criptomonedas aumenten su popularidad.

Bitcoin, debido a sus limitaciones, no es la única alternativa de moneda virtual, y otras resolverán los problemas que bitcoin no ha sido capaz de superar.

Llegados a ese punto, si no antes, el valor de bitcoin caerá simplemente porque ya no será considerado una categoría única.

Eso no cambia el hecho de que bitcoin sea el primero y deba ser célebre por ello.